Rejuvenecimiento genital con ácido hialurónico

Ácido hialurónico Desirial y Desirial Plus para el rejuvenecimiento genital; el tratamiento innovador que revoluciona la salud íntima de la mujer

Por fin tenemos a nuestro alcance el tratamiento innovador de “antiaging” genital que revoluciona la salud íntima de la mujer. Gracias a él podemos recuperar el aspecto y funcionalidad de nuestra vulva y vagina. Descubre en este artículo las ventajas del ácido hialurónico y cómo acabar con el picor, molestias y sequedad íntima y también mejorar las relaciones sexuales, sobre todo tras la menopausia.

 

¿Cómo influye la menopausia en la atrofia genital?

La atrofia genital es la principal causante de las molestias y sequedad vaginal. Es un signo más de la menopausia. Recordemos que la menopausia es un periodo de transición en la vida de toda mujer caracterizado por el cese permanente de la menstruación. En esta etapa baja la producción de las hormonas femeninas, que son principalmente los estrógenos y la progesterona. La disminución es progresiva, por eso los cambios fisiológicos que va ocasionando se manifiestan poco a poco en un periodo que puede durar años. La edad más frecuente de la menopausia es alrededor de los 50.

No se trata de una enfermedad, pero muchas veces los cambios hormonales repercuten negativamente sobre la calidad de vida y en la salud, tanto cardiovascular, como metabólica y en los huesos. Los síntomas que se producen son molestos y alteran con frecuencia la dinámica social y laboral de las mujeres. Los síntomas más frecuentes son los trastornos de regla, los “sofocos” y la sequedad de la piel en general, y genital en particular. También son frecuentes el cansancio, la tristeza, la ansiedad o la irritabilidad.

 

¿Cómo afecta la menopausia a la vida sexual?

Muchas mujeres se quejan de una disminución de la líbido, o falta de apetito sexual, que se debe en parte a la pérdida hormonal. Pero también es verdad que en una relación sexual satisfactoria influyen muchos otros factores como son los educacionales, sociales y la relación de pareja…

La falta de estrógenos también produce como decíamos sequedad general en la piel y en las mucosas, y esto es la principal causa de la atrofia genital, uno de los signos más frecuentes y molestos en la menopausia.

 

¿Qué es y cómo se manifiesta la atrofia genital?

La atrofia genital consiste en un adelgazamiento de la capa más superficial de la piel de la vulva. Esto se traduce en que la piel de la zona se vuelve muy fina, débil y extremadamente seca, y como consecuencia se puede notar irritación y picor. A veces incluso se puede sangrar. Las paredes vaginales también adelgazan, están menos lubricadas y se producen cambios en la flora vaginal normal que dan lugar a cierto grado de inflamación y a que las infecciones sean más frecuentes. Por todos estos cambios para algunas mujeres las relaciones sexuales se vuelven incómodas, molestas o incluso dolorosas. La mayoría de las pacientes suelen consultar por sequedad íntima, ya sea en el día a día o durante las relaciones.

Consecuencias de la atrofia

 

¿Qué tratamientos tenemos a nuestro alcance?

Para los síntomas de la atrofia hay disponibles distintos tratamientos, la mayoría de ellos locales. Para el alivio de la sequedad durante las relaciones se recomienda un lubricante específico y aplicarlo en los momentos previos. Si la sensación de sequedad es mayor y se experimenta en el día a día y no solamente durante las relaciones normalmente recomendamos un hidratante vaginal. Estos se aplican por la noche con una pauta de mantenimiento de dos o tres veces por semana.

Si los síntomas son más intensos y con los hidratantes no es suficiente, el siguiente escalón sería el tratamiento local con estrógenos, en comprimidos vaginales o más comúnmente en formato de crema. Las cremas de estrógenos tienen una acción más potente y también se suelen aplicar dos noches a la semana.

Lubricantes, hidratantes y cremas de estrógenos hay varias marcas y formatos disponibles en farmacia. Nuestro ginecólog@ será el que mejor nos puede aconsejar, en función de los síntomas que más predominen y el grado de atrofia que se diagnostique durante la revisión ginecológica.

El tratamiento más novedoso para la atrofia genital es la aplicación local de ácido hialurónico. La principal ventaja es que no tenemos que estar dependiendo de las cremas, lubricantes e hidratantes. A largo plazo ofrece más comodidad y su aplicación es sencilla.

 

¿Cómo funciona el ácido hialurónico para el tratamiento de la atrofia genital?

El ácido hialurónico lleva años utilizándose en el mundo de la estética facial para el relleno de arrugas y de labios. Pero cada vez se van descubriendo más utilidades de este producto y recientemente se ha comprobado que funciona estupendamente para la sequedad y los demás síntomas de la atrofia genital. Es un producto llamado “Desirial”, comercializado por el conocido laboratorio farmacéutico ISDIN.

El tratamiento consiste en pequeñas inyecciones del producto en las paredes vaginales que hacen que la piel vuelva a recuperar la hidratación y elasticidad que tenían antes de la menopausia. Tiene muy buenos resultados aliviando la sequedad, la irritación y el picor, favoreciendo el bienestar íntimo y facilitando las relaciones sexuales.

 

¿Tiene otros usos el ácido hialurónico genital?

El Desirial también tiene muy buenos resultados para las mujeres más jóvenes que presentan problemas de tirantez, molestias y fibrosis en la cicatriz de los puntos después del parto. Suele ser un motivo frecuente de consulta en las semanas y meses posteriores al parto, que tiene muy fácil solución con este tratamiento.

Otro de los cambios que se suele asociar con la atrofia genital y la menopausia es la pérdida de grasa y por tanto de volumen en los labios mayores, lo que llamamos unos “labios mayores hipotróficos” o popularmente “labios colgones”. Para estos casos existe una versión más densa del ácido hialurónico, llamado “Desirial Plus” que sirve para rellenar los labios mayores de la vulva y conseguir un resultado aún mejor. Con el relleno de ácido hialurónico se consiguen unos labios más turgentes y voluminosos, lo cual mejora el resultado no solo estético sino también funcional, ya que se consigue cerrar y proteger un poco más la entrada de la vagina y evitar así la sequedad.

 

La estética genital: un tema que cada vez preocupa a más mujeres

Antiguamente, los genitales se tendían a esconder, pero hoy en día se tiende cada vez más a verlos como una parte más de nuestro cuerpo y queremos que además de que funcionen bien, tengan un aspecto sano y bonito. Las mujeres queremos sentirnos a gusto con nuestro cuerpo en todos los aspectos y proyectar una imagen de seguridad y bienestar también a nuestra pareja. Está muy de moda la depilación y hay distintos tratamientos para mejorar el aspecto de los genitales, como el blanqueamiento genital, el recorte quirúrgico de los labios menores, que muchas mujeres los tienen muy desarrollados, o el relleno de labios mayores con ácido hialurónico que estamos comentando.

 

¿El tratamiento es permanente?

Al igual que el ácido hialurónico utilizado para rellenar arrugas de la cara y el llamado “código de barras” de los labios, el utilizado en vulva y vagina también es temporal. Una vez infiltrado, poco a poco nuestro cuerpo lo va reabsorbiendo, y el efecto dura entre 8 y 12 meses. Las primeras veces se suele reaplicar con más frecuencia, cada 8 meses por ejemplo, y posteriormente con una aplicación cada año suele ser suficiente. Es un poco variable dependiendo de cada mujer.

 

¿Y es doloroso el tratamiento?

El tratamiento se realiza en consulta y no es doloroso. Para la infiltración del Desirial en vagina se utiliza solo anestesia local en spray y para el Desirial Plus en los labios mayores se utiliza anestesia local infiltrada en la piel.

 

En Clínica Hoffner queremos ofrecer lo último en tratamientos

En Clínica Hoffner siempre nos gusta estar al día y poder ofrecer a los pacientes los tratamientos más avanzados y novedosos, por lo que ya hemos incorporado los tratamientos con ácido hialurónico para el rejuvenecimiento genital, tanto Desirial como Desirial Plus.

Si estás interesada, ven e infórmate sin compromiso. ¡Recuerda que con la edad nuestro cuerpo cambia, pero nuestra vida no tiene por qué hacerlo!

Virus del Papiloma Humano (VPH) – Parte 2

Tras explicar en la primera parte del artículo de qué se trata el Virus del Papiloma Humano (VPH) y cómo se produce el contagio, en esta segunda parte vamos a hablar sobre las citologías y la prevención.

¿Qué es una citología y para qué sirve? 

La citología es una parte fundamental de la revisión ginecológica que las mujeres se deben hacer periódicamente. Es una prueba que consiste en coger una pequeña muestra de las células del cuello del útero, se esparce en un cristal que luego se envía a un laboratorio de anatomía patológica, para analizarlo bajo el microscopio. Ellos nos informan si se trata de unas células normales en cuyo caso se califica de citología negativa, o si en cambio encuentran alguna célula anómala en cuyo caso se clasifica según el grado de la lesión. Es una prueba un poquito molesta pero en ningún caso dolorosa. Cuanto más relajada y cómoda se sienta la paciente menos molestias notará. En la consulta siempre se procura poner todo de nuestra parte para que las pacientes sientan el mayor confort posible. Y una mujer que se haga revisiones ginecológicas anuales con sus citologías tiene muy pocas posibilidades de desarrollar un cáncer de cuello de útero.

Procedimiento de la citología

¿Con la citología se puede prevenir un cáncer de cuello de útero?

La práctica regular de citologías nos permite evitar la inmensa mayoría de casos de cáncer de cuello. Y eso es debido a que mediante la citología podemos descubrir anomalías en las células del cuello en sus fases más iniciales y tratarlas antes de que las lesiones sigan progresando hasta un cáncer.

Cuando se lo explico a las pacientes me gusta tranquilizarlas poniendo el ejemplo de una escalera por la cual se va subiendo de forma muy paulatina lo largo de mucho tiempo. El progreso es muy lento desde el escalón más bajo que son las células atípicas que luego van progresando y subiendo escalones…lesiones de bajo grado, lesiones de alto grado, carcinoma in situ y finalmente hasta el escalón más alto que es el cáncer invasor. Y afortunadamente el cáncer de cuello tiene una progresión o historia natural que llamamos muy lenta, desde la infección por el VPH hasta la aparición de un cáncer pueden pasar muchos años. De ahí, nuestra insistencia en la importancia de las revisiones ginecológicas. Nos sirven para detectar y actuar a tiempo.

En la Seguridad Social existe un programa de Detección Precoz del Cáncer de Cuello y es un programa de cribado llevado a cabo en Atención Primaria, es decir por los médicos de familia de los centros de salud. En general funciona bien, porque ayuda a prevenir muchos casos de cáncer, pero no ha llegado a ser todo lo eficaz que nos gustaría. Los programas de cribado ideales son los que llegan a toda la población, los llamados poblacionales. Y actualmente, salvo en dos comunidades españolas, Castilla y León y La Rioja, en el resto de España y en Andalucía en concreto los programas son oportunistas. La captación oportunista significa que la citología se le practica a la mujer que acude a su Centro de Salud solicitando la prueba. La mujer que no sepa de la existencia del programa o no esté concienciada de la importancia de las citologías periódicas se queda sin ella. Sí que podemos afirmar que gracias a los programas de cribado en los países desarrollados se ha conseguido disminuir mucho la incidencia y que actualmente el cáncer de cuello es uno de los canceres más frecuentes y mortales en las mujeres en los países en vías de desarrollo, donde no existen los programas de cribado.

¿Qué se debe hacer en el caso de una citología alterada?

Una vez descubierta una lesión en una citología hay que hacer más pruebas específicas. Normalmente se realiza un test de VPH para ver qué tipo de virus está detrás de la lesión y se suele hacer una prueba llamada colposcopia. Esta sirve para orientar al ginecólogo en la toma de una biopsia y asegurar más el diagnóstico de la lesión. En función de esos resultados se hará un seguimiento o se propondrá una pequeña intervención llamada conización, para eliminar mediante cirugía la parte del cuello afecta por la lesión. Esta se hace generalmente con anestesia local y suele tener una recuperación rápida. Después de la intervención se tiene un seguimiento más estrecho para comprobar que las citologías posteriores siguen siendo negativas. Para ayudar al cuerpo a eliminar la infección por los VPH también solemos recomendar llevar un estilo de vida saludable con dieta rica en frutas, verduras, antioxidantes, evitar el estrés, hacer ejercicio regular y por supuesto abandonar el tabaco y usar preservativo.

¿Qué más se puede hacer para prevenir el cáncer de cuello y las verrugas?

Existen en el mercado vacunas que se han comercializado hace varios años y han demostrado su eficacia frente al Virus del Papiloma Humano. Las vacunas protegen frente a los serotipos 16 y 18 que son responsables del 70% de los canceres de cuello. Además una de ellas también protege frente a los serotipos 6 y 11 que son los que causan la mayoría de las verrugas genitales. Próximamente se comercializará una nueva vacuna que protege frente a nueve serotipos de virus.

Vacunas para prevenir el VPH

Las vacunas frente al VPH están incluidas en el calendario vacunal, para las niñas de 14 años, ya que lo ideal es vacunarse antes del primer contacto sexual. Aquí también en la mayoría de comunidades la captación de candidatas a vacunarse es oportunista, es decir se vacuna solamente a la niña cuyos padres acudan al centro de salud a solicitarlo. Se está valorando hacer una vacunación poblacional y también incluir a los varones en el calendario, no solo a las niñas, porque está más que demostrado que aunque las mujeres son las que más riesgo tienen de padecer cáncer, los hombres no están exentos y además son vehículos de transmisión. También ha demostrado su eficacia la vacuna en mujeres ya sexualmente activas y de mayor edad hasta los 45 años y por lo tanto es muy recomendable. La vacuna consta de tres dosis y se puede comprar en la farmacia libremente.

 

A modo de resumen decir que seamos conscientes de la existencia de los Virus del Papiloma Humano, aunque no los veamos están ahí y son mucho más frecuentes de lo que creemos. Actualmente son una verdadera epidemia y nadie está exento del contagio. Recordemos que simplemente llevando una vida sexual sana, responsable y con el uso sistemático del preservativo podemos protegernos casi siempre del contagio. Recordemos también la importancia de las revisiones ginecológicas periódicas y que ante cualquier lesión o sospecha de verruga consultemos a nuestro médico.

Virus del Papiloma Humano (VPH) – Parte 1

El VPH es un tema muy actual que causa mucha preocupación entre la población general y especialmente entre la gente joven. En la consulta lo vemos con relativa frecuencia. Para dar cierta información general y aclarar dudas al respecto va este post.

¿Qué es el Virus del Papiloma Humano, y cómo nos afecta?

Como su nombre indica se trata de un Virus, que es un pequeño microorganismo, que cuando nos contagiamos nos infecta la piel y las mucosas. Se le denomina más popularmente VPH, por sus siglas o incluso HPV de las mismas siglas en inglés. Y en realidad no podemos hablar del virus en singular, sino que nos debemos referir a él en plural, porque forman una gran familia de virus, de los cuales hay descritos actualmente más de 150 tipos o “serotipos” que les llamamos nosotros.

Representación del VPH

Su mayor importancia radica en que los VPH pueden causar a largo plazo un cáncer. Los virus se clasifican en dos grupos principales, de alto o bajo riesgo oncogénico, en función de su comportamiento y de las lesiones que producen. Así, generalmente los virus de bajo riesgo nos causan en su mayor parte verrugas, y en cambio los de alto riesgo nos producen lesiones precancerosas, sobre todo a las mujeres en el cuello del útero.

¿Cómo se contagia una infección por Virus del Papiloma Humano?

Es una infección cuya transmisión se produce principalmente por el contacto sexual. Es decir, manteniendo relaciones con una persona que es portadora de algún serotpio de VPH. Hay una gran proporción de la población sexualmente activa que es portadora asintomática en algún momento de su vida. Además, desde el momento del contagio hasta la aparición de síntomas pueden pasar meses durante los cuales se continúa contagiando sin saberlo.

Afortunadamente la mayoría de los virus pasan unos meses en nuestro cuerpo sin dar ningún síntoma, y nuestro propio sistema inmune consigue eliminarlos. Pero algunas veces esto no ocurre y dependiendo del tipo de virus que sea podrá causar la aparición de verrugas o lesiones más importantes. Si se trata de un virus de bajo riesgo suele producir verrugas, que aparecen sobre todo en la zona genital y pueden ser desde muy pequeñas casi indetectables hasta más grandes y visibles que llamamos condilomas acuminados. Las verrugas genitales no son dolorosas, pero sí pueden resultar molestas, y sobre todo que si no se tratan se van extendiendo y creciendo. En cambio si se trata de un virus de alto riesgo nos puede causar lesiones en el cuello del útero, que si no se detectan a tiempo con los años puede acabar produciendo un cáncer.

¿Los hombres también pueden sufrir una infección por VPH?

La infección por VPH afecta tanto a hombres como a mujeres. Es una infección que tiene una asociación muy importante con el cáncer de cuello uterino, y por eso se relaciona más frecuentemente con la mujer, pero no hay que olvidar que también produce verrugas y cáncer en otras localizaciones del cuerpo como la vulva y vagina, pene y ano, incluso en la boca y garganta, tanto en hombres como en mujeres.

¿La infección por VPH tiene tratamiento? 

Lo que tratamos habitualmente no es la infección como tal, lo que tratamos son las consecuencias que produce la infección por el virus. Así, en el caso de las verrugas se pueden tratar con distintos fármacos en cremas o líquidos o incluso con láser, crioterapia, escisión quirúrgica o electrocoagulación. Las lesiones precancerosas requieren un seguimiento más estrecho por parte del ginecólogo en el caso de la mujer y si se trata de lesiones de alto grado o más importantes hay que intervenir antes de que se conviertan en un cáncer invasor.

¿Cómo podemos prevenir el contagio?

La transmisión del virus es básicamente por vía sexual. Por tanto la conducta sexual que tengamos es lo que más va a influir en el proceso de contagio e infección. Los factores de riesgo principales son el inicio precoz de las relaciones sexuales, tener múltiples compañeros sexuales, que tu pareja tenga o haya tenido múltiples compañeros sexuales, el tabaquismo, y tener alguna enfermedad que nos deprima el sistema inmune, por ejemplo el VIH. Está demostrado que el uso sistemático del preservativo es lo que puede reducir, aunque no prevenir totalmente el riesgo de transmisión entre parejas sexuales. En definitiva, a mayor promiscuidad y menor uso de preservativo, más riesgo de contagio.

Prevención VPH

¿Qué hacer en caso de contagio?

En el caso de contagio debemos consultar al especialista. Si aparecen verrugas en la zona genital, las mujeres suelen consultar a su ginecólogo y los hombres al dermatólogo o a su médico de cabecera. Recordemos que las verrugas tienen tratamiento y de hecho se deben tratar para evitar su crecimiento, diseminación por más partes del cuerpo y su contagio a la pareja sexual. Además las lesiones que producen los virus de alto riesgo en su mayoría son asintomáticas por lo tanto se descubren como hallazgos casuales durante la práctica de una citología cérvico-vaginal en una revisión ginecológica rutinaria.

En la segunda parte del post trataremos sobre las citologías y la prevención.

La importancia de la revisión ginecológica

La revisión ginecológica es un control de salud del aparato genital de la mujer. No debemos acudir sólo al ginecólogo cuando estamos embarazadas o cuando tenemos algún problema o molestia. Es recomendable acudir periódicamente para asegurarnos de que todo está bien, ya que hay muchas alteraciones que no dan síntomas o cuando esos síntomas aparecen, significa que la enfermedad está más avanzada, lo que aumenta su gravedad y complica el tratamiento.

 ¿En qué consiste la revisión ginecológica?
Consta de dos procedimientos, uno de ellos es la inspección visual por parte del ginecólogo de la vulva, vagina y cuello del útero o matriz con la ayuda de un espéculo vaginal, seguido de la práctica de una citología cervical.

La citología consiste en la toma de dos muestras de células del cuello del útero, también llamado cervix. Dichas muestras tomadas con una pequeña espátula por fuera del cuello y un cepillito por dentro del cuello se extienden en un cristal y tras su fijación se envía a un laboratorio de Anatomía Patológica donde lo analizarán bajo el microscopio y en unos días nos darán el resultado. Una citología negativa significa que es normal, ya que no hay células malignas.

 

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El segundo procedimiento de la revisión ginecológica es la realización por parte del ginecólogo de una ecografía. Con la sonda abdominal o vaginal y a través de los ultrasonidos se crean imágenes en una pantalla de los órganos internos del cuerpo. En nuestro caso la ecografía nos informa del estado de nuestro aparato genital interno, es decir del resto del útero y los ovarios. Nos sirve para diagnosticar alteraciones del útero, como son los miomas o pólipos y también de los ovarios, como los quistes o tumores. Y una vez diagnosticados, en las sucesivas revisiones podemos medirlos y ver su evolución, observando si se mantienen igual o van creciendo o desapareciendo.

Si tenemos colocado un DIU con la ecografía también podemos ver si está colocado en posición correcta y comprobar que no ha descendido ni se ha expulsado.

Habitualmente, el ginecologo completa la revisión realizando un tacto bimanual, que consiste en explorar los genitales internos colocando dos dedos en el fondo vaginal y la otra mano en el bajo vientre. Esta práctica sirve para comprobar el tamaño y la movilidad del útero y los ovarios.

Por último, como parte de la revisión, se realiza además una exploración mamaria para detectar posibles bultos o nódulos.

Dependiendo de la exploración, nuestra edad y antecedentes, el ginecólogo recomendará una ecografía o mamografía.

¡La revisión ginecológica previene el cáncer!
La importancia de la citología radica en que con su práctica habitual podemos prevenir el cáncer de cuello de útero.

Este tipo de cáncer tiene afortunadamente una progresión muy lenta, con muchos años de evolución hasta convertirse en un cáncer invasivo, y las lesiones precursoras se descubren precisamente en las citologías. Por eso son tan importantes, ya que cuanto antes se descubra, antes se podrá comenzar con el tratamiento correspondiente y habrá más posibilidades de superarlo con éxito.

Cuando se da el caso de una citología alterada nos harán más pruebas y un seguimiento más estrecho en una Unidad específica para prevenir el cáncer y actuar a tiempo. Los causantes de las alteraciones citológicas son los Virus del Papiloma Humano (VPH), que se adquieren por transmisión sexual, por lo que el test de VPH estará entre las pruebas necesarias.

Además la ecografía nos ayuda a diagnosticar los tumores de útero y el cáncer de ovario en sus fases iniciales, antes de que empiecen a dar síntomas. Una vez más, cuanto más precoz sea el diagnóstico mejores serán los resultados de los tratamientos y mayores las posibilidades de curación.

¿Cuándo debo empezar a hacerme revisiones ginecológicas?

Desde que empezamos a ser sexualmente activas o a partir de los 25 años es recomendable hacernos revisiones ginecológicas periódicas.

¿Con qué periodicidad debo hacerme las  revisiones ginecológicas?
Si no tenemos ningún síntoma ni motivo adicional de consulta, una revisión anual resulta ser una práctica habitual y suficiente.

¿La revisión es dolorosa?
Algún momento de la revisión puede resultar molesto y quizás un poco desagradable, pero nunca provocar dolor. El ginecólogo siempre hará todo lo que está en su mano por minimizar esas molestias y que nos sintamos lo más cómoda y relajada posible; a mayor relajación, menores molestias.

¿En qué otras situaciones debo consultar al ginecólogo?
– Si tras dos años desde la menarquia, que es la primera menstruación, seguimos con la regla irregular también debemos consultar al ginecólogo.

– Siempre que tengamos alguna molestia en la vulva o vagina, alteraciones en el flujo, aparición de bultos vulvares o mamarios, dolor en el bajo vientre, dolor en las relaciones sexuales, alteración del ciclo menstrual o sangrados vaginales después de la menopausia debemos consultar al ginecólogo.

– Antes de buscar embarazo se recomienda una consulta preconcepcional para asegurarnos de la normalidad de nuestro aparato genital y recibir consejos sobre nuestros hábitos y tratamientos recomendados en esta etapa.

– Durante el embarazo siempre que tengamos dudas o queramos ver y asegurar el correcto crecimiento del bebé podemos consultar a nuestro ginecólogo.

– Para la planificación familiar el ginecólogo nos puede informar de los distintos métodos que están a nuestro alcance, recetarnos anticonceptivos, y colocarnos, revisarnos o quitarnos un DIU.

Conclusiones
– La revisión ginecológica ayuda a detectar y prevenir el cáncer y otros trastornos importantes.

– No duele, sólo es ligeramente molesta en algún momento breve de la revsión.

– Se recomienda hacerla una vez al año, para mujeres de todas las edades, independientemente de que estén o no embarazadas, tengan alguna molestia…etc.

No hay excusas, os animo a quitaros los miedos y pudores y concertar una cita con vuestro ginecólogo!!